Feliz Fiesta de nuestra Madre del Divino Pastor

 

Noveno día. ¡Bajo tu mirada!

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En mi camino diario de darme a los demás tengo un ejemplo que siempre me acompañará, que me conduce y guía, que cerca siempre está, como una madre amorosa que me cuidará. Con María que dijiste que sí, cómo tú quiero vivir, con María que ante el riesgo no huyó, Madre de nuestro Pastor.

Por la señal de la Santa Cruz…

Pidamos perdón a Dios.

-Hemos pecado, Señor ten piedad.

-Tu misericordia es infinita, Cristo ten piedad.

-En tu bondad confiamos, Señor ten piedad.

Oración

Madre y Reina, Divina Pastora de las almas. Eres Madre de Misericordia, modelo y guía. Eres la bendita entre todas las mujeres. Necesitamos tu protección y acudimos a ti. Queremos vivir bajo tu mirada. Vuelve a nosotros esos ojos de misericordia. Queremos sentirte cercana, a nuestro lado. En nuestro caminar entre peligros y necesidades haznos notar tu presencia maternal, hecha socorro y ayuda para cuantos te invocan.

Queremos que ejerzas en nuestras vidas tu oficio de medianera e intercesora.

Queremos andar cogidos de tu mano y bajo tu mirada los caminos que nos llevan al cielo. Ayúdanos a mantener firme la esperanza, viviendo la fe con alegría. Te lo suplicamos por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Texto Bíblico

“Acampará entre nosotros…Enjugará las lágrima” Apoc 21, 25

Reflexión

Decía San Juan de la Cruz que “el mirar de Dios es amor”… y luego nos describe los efectos que esa mirada produce: “La mirada de Dios cuatro bienes produce en el alma: limpiar, agraciarla, enriquecerla y alumbrarla. Es algo así como el sol cuando envía sus rayos que enjuga, calienta, hermosea y resplandece”…

¿Qué debe suponer en nuestras vidas la mirada de María?

Los cristianos le damos gran importancia. En todos nuestros peligros y dificultades acudimos a Ella, queremos sentirnos bajo su mirada y cobijarnos bajo su manto. Ella es nuestra abogada y protectora, así lo ha querido Dios. Los santuarios marianos extendidos por toda la tierra en valles o montañas, en llanos o riberas son una inmensa red de pararrayos, son fuentes de aguas medicinales, son casas de refugio. A ellos acudimos en busca de la mirada de María. Allí renace la calma, la conciencia se serena, y el alma recobra fuerzas para seguir la ascensión. Jesús nos la entregó como madres para que no decaigamos nunca en la esperanza y en la ilusión. Ella va delante. Conoce nuestro itinerario y nuestras luchas…Caminemos bajo su mirada y bajo su manto protector.

Súplicas

Para que todos los hombres en sus caídas sientan el auxilio de Dios y la mano de María nuestra madre y pastora.

Para que, como miembros de la familia cristiana, demos siempre testimonio de fidelidad al Evangelio.

Para que en todos los momentos de nuestra vida sintamos la mirada de María y su ayuda maternal.

Oración final

Pastora y Reina, madre del amor y de la misericordia. Míranos. Somos tus hijos que peregrinamos por este mundo. Hay mucha miseria entre nosotros. Falta el pan material en muchas casa. Falta el pan de la verdad en muchas mentes. Falta el pan del amor en muchos corazones. Por eso venimos a ti, que puedes ayudarnos a interceder por nosotros. Eres Madre y Pastora de nuestras almas. Posa tu mirada sobre nosotros. Queremos que nos mires como estás observando a esas ovejas de tu imagen. Es tu mirada amor y protección. Tu mirada seguía con inmenso amor los pasos de aquel Hijo, Jesús, y fuiste ternura a manos llenas para El. Bajo tu mirada fue creciendo. Así queremos hacerlo nosotros. Y queremos tenerte siempre a nuestro lado y disfrutar de tu mirada. Sé Madre y  Pastora de todos los que peregrinamos hacia la Casa del Padre y llévanos a la meta que es tu Hijo, que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén

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Día Octavo de la novena a la Madre del Divino Pastor

¡Los ojos de la Pastora!

Rosa de amor, pastora inmaculada, oh Madre del Señor, nuestra mansión o celestial Pastora, será tu corazón.

Por la señal de la Santa Cruz…

Pidamos perdón a Dios.

-Dios es amor, Señor ten piedad.

-María es nuestra Madre, Cristo ten piedad.

-Dios es rico en misericordia, Señor ten piedad.

Oración

Pastora Celestial, Reina y Madre. Hoy queremos fijarnos en vuestros ojos. Miran con cariño y solicitud a las ovejas que te rodean. Son el símbolo de la protección maternal.

Siempre los ojos de la Virgen han servido de inspiración. La plegaria del pueblo se hace oración universal cuando pide “vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos” Madre amorosa, míranos, posa tu mirada sobre nosotros, tus ojos son benevolencia, misericordia, proyección. Te lo suplicamos por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Texto Bíblico

“Faltó el vino y le dijo a su madre: No les queda vino… “Juan 2, 4

Reflexión

La cara es el espejo del alma. Siempre lo hemos oído así. Pero en el rostro lo más expresivo son los ojos y a la vez su  mejor lenguaje. En ellos se descubren los más variados matices.

La Biblia nos describe los sentimientos de Dios a través de sus ojos. Mirar benignamente es tenerle por amigo… Los ojos de Dios se pasean por la creación y se siente satisfecho. Esos ojos están sobres los que le aman, son escudo poderoso, fuerte apoyo, abrigo en el bochorno, sombra en la canícula, protección en el tropiezo y ayuda para no caer…

Por eso las personas pedimos a Dios: “Abre tus ojos y míranos” Las miradas de Jesús se manifiestan con muy diversos matices.

Los evangelistas no se preocupen de presentarnos su estatura y peso sino sus miradas, sus maneras de mirar. En contacto con las almas sus ojos van posando por toda una gama de variaciones.

¿Y los ojos de María? ¿Los ojos de nuestra Pastora? Fíjate en ellos. Están posados sobre ti. ¿Cómo te miran? ¿Qué te dicen?

Repitamos con confianza: “De tus ojos penden las felicidades. Míranos, Señor, no nos desampares”…

Súplicas

  • Para que la mirada de Dios se pose complacida sobre nosotros.
  • Para que ganemos la mirada cariñosa de Jesús.
  • Para que la mirada dulce de María sea prenda de salvación eterna.

Oración final

Dulce Madre y Pastora divina, enséñanos tus ojos, tu mirar. Aquellos pastores que descubrieron tu imagen en las cercanías de Ávila se fueron directos a inspeccionar los ojos. Ante tanta belleza y bondad solamente pudieron decir: ¡son soles!

Esa es la realidad. Los ojos de María son soles de cariño y bondad.

Nos gusta tu imagen de Pastora, mirando complacida a las ovejas que te rodean. Nos gusta colocarnos ante ti, mirar a tus ojos y dejarnos mirar por ellos.

Que tus ojos nos miran siempre, nos amen y nos tiendan tu mano. Te repetimos lo que te pedía el poeta: “aparta de tus ojos la nube perfumada que el resplandor nos vela que semblante da, y tiéndenos, María, tu maternal mirada donde la paz, la vida y el paraíso están”

Lo suplicamos por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Día Séptimo de la novena a la Madre del Divino Pastor

¡Ella lucha con nodivina pastora (1)sotros!

Oh Pastora Bondadosa mira siempre con amor a estos hijos que te invocan, no los dejes Madre no, serás siempre nuestro amparo, míranos con compasión, te amaremos como hijos, guarda nuestro corazón. Eres Pastora querida, nuestra Madre muy amada, cual oveja descarriada te quisiera abandonar, con cuan amor tú la llamas que volviendo adolorida, te promete arrepentida no volver más a pecar.

Por la señal de la Santa Cruz…

Pidamos perdón a Dios.

-Nuestra vida es lucha, Señor ten piedad.

Señor ten piedad.

-Tú eres nuestra vistoria, Cristo ten piedad.

Cristo, en piedad.

-En tu gracia confiamos, Señor ten piedad.

Señor ten piedad.

Oración

Virgen victoriosa, Madre y Pastora. Tú conoces nuestra lucha de cada día. Tú sabes que hemos sido hechos de barro, que nos acosa la tentación, que somos limitación y pecado. Por eso venimos a ti. Alcánzanos fuerzas cuando nos veas cansados; alegría cuando nos veas tristes; gracias cuando nos veas en peligro; amor cuando nos veas envueltos en odios; limpieza y transparencia para que superemos todo lo morboso o pecado. Alivia nuestra pobreza, ilumina nuestra esperanza, peregrina con nosotros hacia el Padre. Nos invitas a invocarte. Te ofreces como luz y guía. No nos mandas avanza. Nos dices: Venid en pos de mí…Nos animas con tu vida y ejemplos. Cuando el mundo, el demonio y la carne nos hablen palabras halagadoras, no nos dejes solos. Sé nuestra fortaleza. Te lo suplicamos por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

 

 

Texto Bíblico

“No perecerán…y nadie las arrebatará de mi mano” Juan 22, 30

Reflexión

La vida es milicia, es lucha, es esfuerzo. Así nos lo dice la Biblia y así nos lo enseña la vida diaria. Al enemigo nos lo describen como serpiente, como lobo astuto, como león rugiente, como ladrón nocturno.

Nuestro corazón está hecho para Dios, para el cielo, y nada terreno puede saciarlo. Hay espejismos que engañan. Las riquezas y los placeres son espinas disfrazadas que bordean el camino. ¿Cuántas son las almas que en ellas se enredan!¿Cuántos en su afán desmedido por los bienes de esta tierra olvidan los bienes del cielo!

La realidad nos confirma que estamos hechos para Dios y que ninguna cosa de la tierra puede llenarnos y darnos la felicidad.

Ven en nuestra ayuda. Imploramos tu protección. Cuando las almas acuden a ti, Madre y Protectora, el enemigo huye como se derrite la cera al contacto con el fuego, como desaparecen las tinieblas al salir el sol.

Súplicas

  • Para que salgamos victoriosos en las luchas de cada día.
  • Para que con la ayuda de María fracasen los enemigos de nuestras almas.
  • Para que en todos los momentos difíciles sintamos la maternal protección de la Divina Pastora.

Oración final

 

Virgen María, servidora de Dios y de tus hijos, Madre y Pastora. Te presentamos nuestras necesidades, ven en nuestra ayuda porque se nos dobla la espalda por el peso de nuestra fatiga, te necesitamos.

Te pusiste al lado de los humildes, de los que pasan hambre, de los emigrantes, de los tentados.

Queremos hacer siempre lo que Jesús nos ha dicho, queremos hacer felices a los pobres, que los humildes posean la tierra, que todos proclamemos hermano a Cristo y Padre a Dios.

Quisiste ser disponible y servicial. Llegue ahora hasta ti el clamor de los pueblos, el llanto de los hijos de esta tierra, el silencio de los sin voz, el miedo de los amenazados, las vidas sesgadas por el egoísmo o la violencia. Tú eres Pastora de nuestras vidas. Eres la Madre de nuestros caminos. Nos das a Jesús que es camino, verdad y vida. Sé nuestro guía y camino hacia Jesús. Orienta nuestras vidas al seguimiento de Jesús y protégenos siempre.

Lo suplicamos por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

 

 

 

 

 

 

 

 

Día Sexto de la novena a la Madre del Divino Pastor

¡Ella nos defiende!CTB.2008.4.jpg

Gentil pastora, madre querida, te veneramos con gran fervor, somos tus hijos Virgen María, danos en premio tu puro amor. Danos en premio tu puro amor.

Por la señal de la Santa Cruz…

Pidamos perdón a Dios.

-Padecemos hambre y sed de Dios, Señor ten piedad.

Señor ten piedad.

-Tú eres nuestro alimento, Cristo ten piedad.

Cristo, en piedad.

-Que tu Madre nos cuide, Señor ten piedad.

Señor ten piedad.

Oración

Virgen victoriosa, Madre y Pastora. Otra de las labores del buen pastor es cuidar de su rebaño. ¡Lo cuida y defiende! También la Divina Pastora ha recibido en herencia el velar por él.

Ha de ser su solicitud la de una madre, la de la mejor de las madres. Va delante. Muestra el camino de la fidelidad. Se lo enseña con su ejemplo. Las almas buenas la imitan y siguen. Eso nos dice tu imagen, Pastora divina. Te muestras en actitud de vela. Sentada en una peña, a la sombra de un árbol, con tu hijo en el regazo y las ovejas allí, a tu lado, bajo  tu mirada, recibiendo tus cuidados y caricias. Alcánzanos, Madre, luz para disipar absurdos, fe para descubrir a Dios, valor para confiar en ti, amor para vivir como hermanos. Te lo suplicamos por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Texto Bíblico

 “Establezco hostilidades entre ti y la mujer, entre tu estirpe y la suya: ella aplastará tu cabeza”. Génesis 3, 15

Reflexión

 El buen pastor defiende a sus ovejas porque son suyas, y lo hace con valentía, hasta dar la vida por ellas. En la biblia hallamos que el demonio lo compara con el león que ruge en torno a las almas, mientras se le presenta la ocasión propicia para matarlas. Fieras son las pasiones. Fieras son esas personas que quieren arrastrarnos hacia el mal.

En el cuadro de la Divina Pastora del pintor Tovar que reproduce la visión que tuvo el padre Isidoro de Sevilla, se ve en lontananza una oveja descarriada y perseguida por una fiera que emerge de una cueva para devorarla y al arcángel Miguel con el escudo protector y la flecha que va a hundir en la testuz del lobo infernal…

Así se nos enseña cómo la Buena Pastora cuida y defiende a sus ovejas. Unas veces sin que ellas lo adviertan. Otras veces advertimos el peligro, sentimos la tentación y acudimos a María para que nos defienda. Nos refugiamos bajo su manto y así nos sentimos seguros.

Con la ayuda de la Virgen la vida es fácil y nuestro caminar será recto.

Súplicas

  • Para que no olvidemos que nuestra vida es lucha y las tentaciones frecuentes.
  • Para que no olvidemos que Jesús nos entregó por madre y defensora a su Madre.
  • Para que en todo momento sintamos la defensa y protección de la Divina Pastora.

Oración final

 Virgen de la paz y la esperanza, buena Pastora. Eres la distribuidora de las gracias y defensora de nuestras almas. Por eso te llamamos medianera entre Dios y los hombres. Queremos vivir una vida espiritual robusta y firme apoyados en ti. Sabemos que nuestra devoción será verdadera solamente si imitamos tus virtudes. Nos invitas a imitarte. A amar a Dios como tú lo hiciste, con todo el corazón; que amemos al prójimo y le socorramos en sus necesidades como tú lo hiciste; que aborrezcamos todo pecado, hiendo de las ocasiones de pecar.

Jesús ama de manera especial a las almas en quienes ve reflejadas la vida y virtudes de su Madre.

Alcánzanos que recibamos a Jesús sacramentado con aquella fe, humildad y pureza con que tú lo recibiste en seno virginal. Que lo recibamos limpios de pecado de todo pecado. Lo suplicamos por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

 

 

 

 

 

 

Día Quinto de la novena a la Madre del Divino Pastor

¡Ella nos alimenta!DSC01815

Pastora María llena de la gracia, salva a tus ovejas que a tu amparo claman. Toda hermosa eres mi Pastora amada, toda hermosa eres sin la menor mancha.

Por la señal de la Santa Cruz…

Pidamos perdón a Dios.

-Padecemos hambre y sed de Dios, Señor ten piedad.

Señor ten piedad.

-Tú eres nuestro alimento, Cristo ten piedad.

Cristo, en piedad.

-Que tu Madre nos cuide, Señor ten piedad.

Señor ten piedad.

Oración

Oh María madre buena y pastora fiel, tú nos alimentas y robusteces nuestras almas. Nos alimentas con el ejemplo de tus virtudes, nos robusteces con las gracias que nos alcanzas de tu Hijo.  NO hay madre terrena que tenga tanta solicitud por la salud corporal de sus hijos como tú la tienes por nuestra salud espiritual.

Nos buscas cuando nos alejamos del redil de tu Hijo, nos llamas cuando ves que nos acercamos al peligro, tus silbidos reclaman a las que se alejan.

¡Cuántas veces la conversión de las almas se debe a tu maternal solicitud! ¡Sirves de intermediaria entre tu Hijo ofendido y el hombre pecador! Buscando su regreso a dios, las iluminas, las infundes confianza, la alientas para que salgan del pecado y vuelvan a los brazos de Dios. Cumple siempre esa misión maternal a nuestro lado. Te lo suplicamos por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Texto Bíblico

“Los ojos del Señor están fijos en los que esperan en su misericordia para librar  sus vidas de la muerte y reanimarles en tiempo de hambre” Salmo 32

Reflexión

El buen pastor lleva a sus ovejas a buenos pastos, las alimenta. Cada día Dios provee de sustento a todos los seres, a los animales del campo, a las aves del cielo y también al hombre. Pero el hombre posee una doble vida: la corporal y la espiritual. A ambas atiende Dios. Para sustentar esta vida del alma Dios proporciona al hombre un manjar celestial, la sagrada comunión…

En la Eucaristía está Cristo, con su alma, su divinidad, su cuerpo y su sangre. ¡Qué maravilloso es el amor del Buen Pastor! La carne de Jesús es la carne de María. Afirman los santos que el cuerpo de Jesús es el cuerpo de María, y hasta la llaman la “divina panadera” porque ella nos dio el pan de la Eucaristía. El cuerpo de Jesús que se nos da en la comunión fue formado del cuerpo virginal de María. Prepárate a recibirlo. Es el pan de los fuertes.

Súplicas

  • Para que la Eucaristía sea venerada aquí y en todas las iglesias que hay en el mundo.
  • Para que María nos ayude a prepararnos para recibir dignamente el cuerpo de su Hijo.
  • Para que  María nos alcance constantes gracias que fortalezcan nuestras almas.

Oración final

Divina Pastora de las almas. El Buen Pastor nos recuerda su solicitud por la alimentación de sus ovejas. Las cuida, alimenta, lleva a buenos pastos.

Tú Madre celestial, vienes también en nuestra ayuda. Queremos darte gracias por darnos a tu Hijo. Queremos darte gracias por este alimento celestial. Queremos recibir con frecuencia este don para alcanzar fuerzas para caminar robustos y sanos por el largo  difícil sendero de la vida hasta llegar al cielo. Lo suplicamos por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

 

 

 

 

 

Día Cuarto de la novena a la Madre del Divino Pastor

¡Conoce a tu Madre!divina_pastora

Mi todo seas tú, dulcísima Pastora, mira que te he elegido por Madre mía y defensora.

Por la señal de la Santa Cruz…

Pidamos perdón a Dios.

-Vivimos llenos de inquietudes, Señor ten piedad.

-El mundo y sus vanidades nos atraen, Cristo ten piedad.

-Necesitamos serenidad para imitar a María, Señor ten piedad.

Oración

Reina y Pastora querida, se ha dicho que la amistad o los halla o los hace iguales, queremos ser tus hijos y parecernos a ti. ¡Somos las ovejas de tu rebaño, las que tú tanto quieres!

La familiaridad y el trato frecuente deben engendrar conocimiento y amistad. Las personas que viven unidad llegan a conocer los pensamientos, los sentimientos, las aspiraciones y hasta los afectos más íntimos.

Nos fijamos en tu imagen de Pastora, vemos cómo esas ovjeas te rodean y se te acercan con total confianza. Tú las miras con la profundidad del amor de una Madre. Ellas conocen tu voz y están a tu lado felices. Conocen tu poder y se sienten seguras. Que todos nosotros conozcamos tu voz y te sigamos siempre. Amén.

Texto Bíblico

“Mis ovejas escuchan mi voz y yo las conozco y ellas me siguen por que yo les doy la vida eterna” Juan 22, 28

Reflexión

María es la Pastora que nos conoce  y a la que debemos conocer. Lo que pertenece al Hijo por naturaleza, se le puede aplicar a María por la gracia. Así lo hacemos en la parábola del Buen Pastor. Jesús nos describe las cualidades del Buen Pastor y nosotros esas cualidades las admiramos inmediatamente en la Virgen.

Ella nos conoce, y nosotros conocemos su voz y la seguimos. Dios le ha dado una ciencia especial para que pueda conocer a cada hombre y el estado de su alma y sus necesidades. Es una idea consoladora. Nos conoce personalmente. Sabe lo que necesitamos. Viene en nuestra ayuda. ¡Por eso es la buena Pastora de nuestras almas! Pero debe haber reciprocidad.

Hemos de conocer la voz. Así lo dice Jesús. Mira una imagen de la Pastora. Esas ovejas conocen la voz de su pastora… y se dejan mirar y acuden cuando las llama. Los buenos cristianos han de conocer a María. Tratarla confiadamente. Saludarla al acostarse y al levantarse, recordarla a lo largo del día, llamarla en los peligros, visitarla en los santuarios.

Súplicas

  • Para que conozcamos la voz de Jesús y la voz de María, nuestra madre, siempre.
  • Para que sigamos esas voces y las tengamos como norma de vida. Roguemos al Señor.
  • Para que cultivemos en nuestras vidas el conocimiento, la devoción y el amor a María.

Oración final

Madre y Pastora, admiramos en ti las dos grandes verdades. ¡Eres Madre de Dios y eres Madre nuestra! Eres omnipotencia suplicante y eres misericordia infinita. Por eso te ensalzamos y nos acercamos a ti con toral confianza. No digas que no puedes ayudarnos, pues no serías Madre de Dios. No digas que no quieres ayudarnos, pues no serías nuestra Madre.

Puedes venir en nuestro auxilio y lo haces con infinito amor. Tú nos conoces tal cual somos. Nosotros te conocemos, conocemos tu voz y acudimos a ti. Eres modelo de todos los estados de vida y de todas las edades.. Si sufrimos, te miramos en el Calvario, si estamos alegres, te recordamos en Belén; si somos perseguidos, recordamos tu huida a Egipto, las jóvenes se ven atraídas por ti, las madres te miran como modelo a seguir… Dulce Pastora, queremos conocerte y aplicarnos al estudio de tus grandezas, dignidad y virtudes.

Tu ejemplo son las normas de nuestra vida… hasta que lleguemos a verte cara a cara en el cielo. Amén.

 

Madre del Divino Pastor. Ruega por nosotros.

 

 

Día tercero de la Novena

Día Tercero de la novena a la Madre del Divino Pastor

¡Ella me conoce!Divina Pastora estampa ppXX

Eres tu Pastora, tan linda y tan bella, que al sol aventajas, la luna y estrellas, que al sol aventajas la luna y estrellas. Míranos Pastora, mira a tus ovejas que heridas del lobo buscan tu defensa, que heridas del lobo buscan tu defensa.

Por la señal de la Santa Cruz…

Pidamos perdón a Dios.

-Nos sentimos rodeados de miserias, Señor ten piedad.

Señor ten piedad.

-Somos insensibles ante el dolor humano, Cristo ten piedad.

Cristo, en piedad.

-Somos injustos y egoístas, Señor ten piedad.

Señor ten piedad.

Oración

Pastora celestial, reina y madre. Jesús, al declararse buen Pastor, coloca como primera nota distintiva el “conozco a mis ovejas”. Tú también, divina Pastora, nos conoces, individualmente, uno a uno. ¡Me conoces a mí! ¡Qué dicha tan grande el sabe que lucho siempre bajo tu mirada maternal y protectora. Sabiendo que estás conmigo, que no me importa la lucha.

Heredamos la fe sencilla de nuestros mayores que nos enseñaron a llamarte “reina y madre del misericordia” y a pedirte que vuelvas a nosotros esos tus ojos misericordiosos. Queremos cultivar y transmitir esa misma fe y esa misma confianza.

Eres Madre. Eres Reina. Eres Pastora de nuestras almas. Eres el consuelo de los afligidos y enjugas las lágrimas de tus hijos. Eres la alegría de los que lloran. Tú os conoces. Queremos tener a nuestro lado y sentir constantemente sobe nosotros tu mirada protectora. Amén.

Texto Bíblico

“Yo soy el buen pastor y conozco a mis ovejas” Juan 22, 27

Reflexión

Jesús nos mira. Dios me ve siempre. Los ojos de la Pastora están posados sobre nosotros. Ella nos conoce y nos ama. Graba profundamente en tu alma esa gran verdad:¡Dios te ve! ¡La Buena Pastora te mira y te ama!

Esa realidad te dará nuevas fuerzas y valentía para seguir luchando el gran combate de la vida como le suce al soldado cuando sabe que el geneal le está viendo pelear. NO olvides que la vida es lucha, es esfuerzo. Ella conoce tu esguerzo y te cubre con su manto protector.

Súplicas

  • Para que las personas vivan bajo la mirada de Dios y eviten todo pecado.
  • Para que la fe vivida en familia convierta los hogares en iglesias y escuelas de bondad.
  • Para que no vivamos entregados a nuestros instintos y pasiones ni a nuestros egoísmos auto suficientes.

Oración final

Dulce Pastora, Madre querida. Tú nos conoces y amas. Tal cual somos. Uno a uno. Tu corazón late al unísono con nosotros. Comprende, sufre y se compadece del dolor, de las limitaciones y miserias. Nadie que hay acudido a tu corazón podrá decir que haya sido rechazado.

No fuiste ajena a los problemas. Conociste la pobreza, la inmigración, el destierro lejos de los tuyos y hasta la muerte de tu Hijo.

Hoy también el mal y la miseria andan sueltos por el mundo, muchas personas viven en soledad, sin estima ni compasión. Ven que los corazones se les cierran en egoísmos crueles.

Que no olviden que te tienen a ti que les conoces y te preocupas de ellos y velas a su lado como la Pastora vela por sus corderitos, los conoce, ama y protege.

Que les hagas sentir y vivir en la presencia de tu Hijo. Amén.

 

 

Segundo día de la Novena a la Madre del Divino Pastor

cropped-cropped-felicitacion-mdp-e1426133061287.pngAQUÍ LA NOVENA PARA QUIEN QUIERA CRECER EN EL AMOR A JESÚS POR MARÍA

La fiesta de la Madre del Divino Pastor se celebra y el tercer sábado de Pascua. Es decir el día anterior a la Fiesta del Buen Pastor. Este año 2016 cae el día 16 de abril.

Ayer empezamos la preparación a su fiesta.

 

Segundo día de la Novena

¡Ella me ama!

Por la señal de la Santa Cruz…

Pidamos perdón a Dios.

-Por nuestra ceguera ante tu amor, Señor ten piedad.

Señor ten piedad.

-Por nuestra comodidad para seguirte, Cristo ten piedad.

Cristo, en piedad.

-Por nuestros últimos pecados, Señor ten piedad.

Señor ten piedad.

 

Yo tengo una Madre, Madre querida que mis penas calma cuando me mira, se llama mi madre, Virgen María, Divina Pastora del alma mía….

Oración

Reina y Madre, Pastora de mi alma.

Hoy quiero fijarme una vez más en tu imagen y su entorno. A plena naturaleza apareces tú, con tu Hijo y con esos corderos, que nos simbolizan y a quienes tú brindas tu amor.

Tú eres nuestra Madre y sabemos que una madre no puede dejar de amar a sus hijos. La misma naturaleza le infunde ese amor entrañable.

¡Que bella y maternal se te ve ofreciendo tu amor y tus cuidados!

Gracias por ese amor inmenso, por ese corazón bueno y disponible, por esos ojos limpios y puros, por esa mirada llena de luz y de amor.

Sí, Divina Pastora. Amor con amor se paga. Enséñanos a vivir en un amor agradecido y en correspondencia.

Que nuestras vidas sean gratas como a Dios como el perfume de las flores. Amén.

Texto Bíblico

“Desde entonces el discípulo se la llevó consigo a su casa” Juan 19, 28

 

Reflexión

En el archivo histórico de la Provincia Capuchina de Andalucía se conserva la página de oro donde se reseña la aparición de la Virgen al Padre Isidoro de Sevilla.

La Virgen le habló de su amor a las almas, de ovejas descarriadas a las que habría que atraer, de la vida que es lucha y de los peligros del mundo…y le ofreció su título de Pastora.

Es toda una lección de amor.

Ella, Madre del Buen Pastor, nos ama, nos cuida, alimenta, protege y busca…

Las almas buenas así lo han entendido.

En una ocasión un matrimonio visitaba una iglesia y se detuvo ante la imagen de la Pastora. El padre iba explicando así a sus hijos: Miren. Esa Pastora es la Virgen María en expresión de amor y entrega. El Niño es Jesús. Los corderos somos nosotros. ¡Ojalá nunca nos alejemos de su lado y recibamos siempre su protección maternal…!

Súplicas

  • Para en todo momento escuchemos la voz del amor que Dios nos tiene y este amor de nuestra Madre.
  • Para que nuestro actuar sea siempre testimonio de Evangelio y respuesta de amor.
  • Para que recordemos que amor con amor se paga y ofrezcamos amo a quien tanto nos ha amado.

 

Oración final

María, Dulce Pastora. Madre de la alegría. El amor llevó a tu Hijo a ser y proclamarse Buen Pastor “Yo soy el Buen Pastor y conozco a mis ovejas”

Para demostrar a los hombres tu a mor te ofreciste como Divina Pastora. Le dijiste al padre Isidoro que  hiciera pintar tu imagen con atuendos pastoriles, que la presentara así ante el pueblo y que ante ella las almas llorarían sus pecados y se convertirían…y así sucedió.

Tú nos entregaste a tu mejor dádiva, tu Hijo, y por tu medio podemos ir nosotros hacia Él. Tú eres el camino recto y seguro, eres la distribuidora de las gracias, eres la Madre Buena y amorosa.

Nuestro corazón se alegra ante tu presencia maternal, busca tus caminos de verdad y anhela una vida limpia y profunda.

Ven en nuestra ayuda. Amén.

 

Primer día de la novena a la Madre del Divino Pastor

La fiesta de la Madre del Divino Pastor se celebra y el tercer sábado de Pascua. Es decir el día anterior a la Fiesta del Buen Pastor.

Una historia

El culto de la Virgen bajo la advocación de Divina Pastora, ahora madre del Divino Pastor, fue aprobada por el Papa Pío VI el 01 de agosto de 1795. Su devoción va unida a la Orden Capuchina.

Todo comenzó en el año 1703 cuando el Padre Isidoro de Sevilla presentó a María con atuendos pastoriles. ¡Que aceptación más maravillosa! Alo largo de la primera mitad del siglo XVIII se va extendiendo y pasa a Francia, Italia y a América.  A lo largo del siglo XIX surgen congregaciones religiosas amparadas bajo su título, pueblos y ciudades la declaran su patrona..

En 1932 la orden Capuchina la proclama Patrona de las misiones… y las Constituciones últimas ponen bajo su protección toda su acción misionera…

La mayoría de los títulos que corresponden por naturaleza a Jesucristo por gracias pertenecen a su Madre. Lo afirmaba ya San Atanasio: “Si el Hijo de María es Rey, su Madre debe ser tenida por Reina; si Él es el Buen Pastor. Ella es la Buena Pastora”.

La labor del pastoreo implica guiar, alimentar y proteger. En los primeros pasos de la humanidad ya aparecen los hombres cuidando rebaños. Abel era pastor y Jabel, padre de pastores. Patriarcas, profetas y reyes a lo largo del Antiguo Testamento se dedicaban al pastoreo. Jacob cuidaba los rebaños de Labán. Moisés cuidaba por el Horeb los rebaños de Jetró. David era pastor. En aquellos primitivos pueblos semitas el oficio más común era el de pastor. En aquel ambiente aparece normar y atrayente la figura del pastor. Durante siglos aquellos hombres habían leído las palabras bíblicas que narraban la dolorosa realidad del pueblo: “Todos nosotros andábamos errantes como ovejas sin pastor, siguiendo cada uno su camino”… Y un día el viento llevó a su pueblo esta proclamación de Jesús: “Yo soy el buen pastor que da su vida por sus ovejas.. Ellas me conocen, oyen mi voz y me sigue”.

Cayó muy bien esa figura del pastor. El arte se apresuró a grabarlo en relieves y pinturas. Jesús, joven y bellos, se muestra vestido con la corta túnica de los pastores, llevando a hombros una oveja herida o simplemente cansada…

Otro día trae su deseo: “Que todos oigan mi voz y se forme un solo rebaño bajo un solo pastor”. María, para ayudar a hacer realidad ese deseo de su Hijo, adopta también el nombre de Pastora.

Su resolución se la comunica al Padre Isidoro en aquel atardecer sevillano. Én donde María, escoge nombre y atuendo. Con ellos quiere confesar su bondad, amor, misericordia y solicitud materna, fue entonces cuando se vio sorprendido por la visión de María con traje pastoril, que le manifestaba que quería ser pastora de las almas, seguir sus pasos para que no sucumbieran, buscar a las descarriadas y llevarlas a un lugar seguro.

Así pues, el día 8 de septiembre de 1703 queda en la historia como el día en que se llevó a cabo por primera vez el rezo del rosario por la calle, presidido por el estandarte de la Divina Pastora. Inmediatamente se advirtió el atractivo de la nueva advocación.

Se la fue representando en lienzos, tallas, medallas, cuadros y estandartes.

El beato Diego de Cádiz hizo ondear en todas sus misiones el estandarte pastoril.

El título de Divina Pastora, gozaba de gran aceptación popular. Ella sigue siendo la Madre hecha bondad, amor, misericordia y protección. ¡Ella es la Divina Pastora de las Almas!

 

Primer día de la Novena

 

¡Es María mi Pastora!

Por la señal de la Santa Cruz…

Pidamos perdón a Dios.

-Tú, Señor, eres el Bien, Señor ten piedad.

Señor ten piedad.

-Tú, Señor, eres el camino.Cristo ten piedad.

Cristo, en piedad.

– Tú, Señor, eres la Verdad. Señor ten piedad.

Señor ten piedad.

 

Oración

 

Madre y Pastora, me encanta mirarte como Madre y pastora. Tus ojos han visto la luz de las naciones. Tu corazón ha acogido al Salvador. Tus manos acarician su rostro. Tus pies han recorrido nuestros senderos. Camina junto a nosotros. Queremos tenerte cerca, sentirte a nuestro lado como auxilio y protectora.

Tú eres nuestra Madre. Tú sabes de nuestras cosas pues fuiste como nosotros, queremos seguir tus huellas. Danos tu mano y ayúdanos a hacer un mundo más feliz. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Texto Bíblico

“Al ver a su Madre y al discípulo preferido, dijo Jesús: Mujer, ahí tienes a tu hijo. Y luego dijo al discípulo: Ahí tienes a tu Madre.” Juan 19, 26

Aclamación

Es María mi Pastora.

Toda hermosa y celestial.

Es el amor de mi alma

Desde que yo supe amar.

Ella en mi niñez, mis pasos guio,

Por eso desde niño, siempre la quise yo…

Dios te salve María…

Reflexión

En aquellos pueblos primitivos el oficio de pastor era el más común. La triste realidad de la humanidad caída se nos escribe como “todos nosotros andábamos errantes como ovejas sin pastor, siguiendo cada uno su camino”.

Un día el viento llevó a los montes esta proclamación de Jesús: “Yo soy el Buen Pastor que da la vida por las ovejas…Ellas oyen mi voz, me conocen y me siguen”…

Otro día dijo Jesús su gran deseo: “Que todos oigan mi voz y se forme un solo rebaño con un solo pastor”.

María quiere colaborar en la gran empresa de su Hijos y adopta su nombre de Pastora. En 1703 manifiesta al capuchino Padre Isidoro de Servilla su deseo de ser presentada como Pastora de las almas. La orden capuchina toma esa advocación como cosa suya. El beato Diego José de Cádiz hace ondear el estandarte pastoril en todas sus misiones. La figura de la Divina Pastora goza de gran aceptación entre el pueblo y rápidamente se extiende por España, Francia, Italia y América. ¡Es María, mi Pastora! Lo dicen y cantan con alegría. Llamarla Pastora es decirle madre, bondad, protección, alimento y vida. (Pídase las gracias que se desea alcanzar)

 

Súplicas

 

  • Para que María nos lleve a vivir la presencia de su Hijo en nuestra vida. Roguemos al Señor.
  • Para que en todo momento sintamos la presencia amorosa de María como Madre y Pastora. Roguemos al Señor.
  • Para que nuestra vida cristiana se desarrolle bajo la mirada amorosa de María. Roguemos al Señor.

 

Oración final

Tú eres mi Madre y Pastora. Te veo en la naturaleza. En el canto de la alondra, en la brisa mañanera, en la gota de rocío, en la pureza de las flores. ¡Qué bella apareces en contacto con la naturaleza! El amor te ha hecho libre, como e aire de la mañana. En medio de los caminos de la vida eres luz en nuestro marchar adelante hacia Dios. En este primer día te encomendamos la integridad de las familias cristianas: el ejemplo de los padres, la inocencia de los niños, la mirada limpia de la juventud. Que nuestros hogares vibren en ansias de santidad y pureza bajo tu auxilio y protección. Ruega por nosotros pecadores y haz que avancemos firmes en la fe, atraídos por la esperanza y robustecidos por la caridad. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.